viernes, 17 de junio de 2011

Cine de fantasmas.

A parte de los monstruos clásicos y de los típicos científicos locos y más o menos megalómanos, los fantasmas han sido uno de los recursos más utilizados por los guionistas del cine de terror. Espíritus, espectros y aparecidos de todo tipo se han paseado por los filmes de este género desde hace más de seis décadas, dando pie a toda clase de argumentos y convirtiendo al fantasma en todo un subgénero dentro del cine terrorífico.
Algunas de las mejores historias de fantasmas proceden de adaptaciones de novelas más o menos clásicas. Este es el caso de Suspense (Innocents), una producción británica de 1961, dirigida por Jack Clayton y protagonizada por Deborah Kerr, Pamela Franklin y Michael Redgrave que se basaba en el relato Otra vuelta de tuerca, original de Henry James. Kerr daba vida aquí a una niñera que descubría que la encantadora niña a su cuidado era poseída por los espíritus de dos depravados jardineros que habían trabajado para su familia. Esta misma historia volvió a ser llavada al cine en 1985 por el español Eloy Sánchez y Queta Claver en los papeles principales.
Un mito del cine como el director Stanley Kubrick adaptó a uno de los reyes del best seller, Stephen King, en otra escalofriante historia de fantasmas, rodada en 1980: El resplandor (the shining). Jack Nicholson, Shelley Duvall y el niño Danny Lloyd interpretaban a una familia que aceptaba hacerse cargo del cuidado de un gran hotel que quedaba desierto e incomunicado durante el invierno, sólo para descubrir que el lugar estaba plagado de espectros con muy malas pulgas. El rostro deformado por la locura del personaje de Nicholson aún debe habitar en las pesadillas de más de un espectador impresionable.
Yo voy a hablaros sobre "The Ring"
BORJA DIEZ MIRANDA 1ºA

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